Comida sana para los tuyos
Verdura, fruta, huevos, aceite y miel de una finca que conoces, cultivados sin químicos de síntesis. Sabes de dónde viene cada cosa y quién la ha producido.
Axarquía de Málaga · Cooperativa en formación
Si te interesa que tu familia coma sano y formar parte de una cooperativa que sea dueña de la finca, puede que este proyecto te interese. Estamos reuniendo a las familias que lo van a formar.
Sin obligación de incorporarte y sin coste. Dejar tus datos no es una reserva ni implica ningún pago.
De qué se trata
La idea es constituir una cooperativa que compre una finca agropecuaria —preferentemente en la Axarquía de Málaga— y la ponga a producir para sus socios. Todavía estamos formando el grupo: nada está cerrado, y las decisiones importantes las tomarán las familias que entren.
Verdura, fruta, huevos, aceite y miel de una finca que conoces, cultivados sin químicos de síntesis. Sabes de dónde viene cada cosa y quién la ha producido.
La finca la compra la cooperativa y cada familia es socia de ella. No eres cliente de nadie: decides con voz y con voto lo que se hace en la tierra.
Ganadería propia, venta de excedente, obrador. Si la asamblea lo aprueba, esa actividad puede llegar a generar ingresos para los socios. Es una posibilidad a decidir entre todos, no algo comprometido hoy.
Cómo funciona
Es el orden que hace que esto sea serio, y no al revés. Nadie compra nada hasta que el grupo está completo y la cooperativa constituida.
Hablamos con cada familia interesada, resolvemos dudas y se van cerrando los compromisos. Hasta aquí no se paga nada y no hay obligación de seguir.
Preferentemente en la Axarquía interior —por ejemplo Periana, Riogordo, Colmenar o Alcaucín—, donde la tierra con agua está a un precio razonable. Se visitan varias y se piden informes de agua, agronómico y jurídico antes de decidir.
Con el grupo completo se constituye la cooperativa andaluza, se desembolsan las aportaciones y se firma la compra. La finca queda a nombre de la cooperativa, y cada familia tiene su participación.
Se contrata a quien la trabaja —un hortelano y peones agrarios— y se automatiza el riego. No hay que ir a trabajar al campo ni mudarse: cada familia vive donde vive y recoge su cesta.
Qué recibes
La finca se dedica a lo que es caro comprar y se da bien en el sur. El resto —lo que aquí no tiene sentido producir, o todavía no se produce— cada familia lo resuelve como prefiera, y el grupo podrá organizar compras conjuntas si le interesa.

Goteo, fertirriego y sondas de humedad. Es lo más automatizable de una finca, y lo que permite que no haga falta que vayas tú.

Puerta solar, tolvas y bebederos automáticos. Cubren los huevos de todas las familias y dejan excedente.

Se prepara en la finca y pasas a recogerla, o te llega al punto de tu pueblo. Sin turnos ni voluntariado obligatorio.
Las imágenes de esta página son ilustraciones del proyecto. La finca todavía no está comprada.
Las garantías
Te vamos a pedir dinero por algo que todavía no existe. Estas son las condiciones con las que nos comprometemos, y van en los estatutos, no en una conversación.
Preguntas
Todavía no hay una cifra cerrada, y preferimos decirlo así. Hay dos conceptos: una aportación al capital de la cooperativa —que es lo que compra la finca y la pone en marcha— y una cuota mensual que cubre el coste de producir la cesta.
Como referencia de trabajo, el proyecto se ha calculado con una aportación del orden de 13.000 € y una cuota del orden de 178 € al mes, sobre el supuesto de una finca de unas ocho hectáreas y unas ochenta familias.
Son datos indicativos y podrán modificarse en el proyecto que finalmente se apruebe, según la finca concreta, el presupuesto definitivo y lo que decidan las familias del grupo. Escríbenos y te mandamos el desglose completo tal y como está hoy, con sus supuestos.
El objetivo del proyecto es que la cuota se parezca a lo que ya te gastas comprando esa misma cesta en una tienda ecológica, que a precios de hoy ronda los 168 € al mes. No se trata de ahorrar mucho, sino de pagar algo parecido por algo mejor. Es una comparación orientativa, no una promesa.
Lo que cambia es todo lo demás: sabes qué comes, quién lo cultiva y cómo se decide, porque la finca sería de la cooperativa a la que perteneces. A medida que entran más familias la cuota baja, porque la finca ya está pagada.
No y no. El trabajo lo hacen profesionales contratados, y por eso la cuota es la que es. Los proyectos que dependen del voluntariado de los socios se agotan.
Tampoco se construye vivienda ni se venden parcelas: es un proyecto exclusivamente agropecuario. Cada familia vive donde vive.
No se compra nada y las aportaciones se devuelven íntegras. Están en una cuenta bloqueada y no se toca un euro hasta que el grupo esté completo y la cooperativa constituida.
Sí, dependiendo de los estatutos que se aprueben. La aportación se reembolsa cuando causas baja, y serán los estatutos —aprobados por las familias del grupo— los que fijen el plazo y las condiciones de ese reembolso.
Conviene tenerlo presente desde el principio: no es dinero del que se pueda disponer de un día para otro.
Manifestación de interés
Te explicamos el proyecto entero con los números delante: el desglose de la aportación y de la cuota, cómo se gobierna la cooperativa y qué riesgos tiene. Sin obligación y sin adornos. También puedes escribirnos directamente a direccion@barroso168.es.
El Proyecto Agropecuario Común es un proyecto en formación para constituir una cooperativa agropecuaria andaluza. Las cifras de esta página son objetivos de diseño sujetos a validación técnica, agronómica y jurídica, y no constituyen oferta contractual. Dejar tus datos no es una reserva de plaza ni obliga a nada. No es un producto de inversión: hoy no se ofrece ni se garantiza beneficio, rendimiento ni revalorización, y cualquier actividad futura que pudiera generarlos dependerá de lo que decida la asamblea de socios.
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